INDUSTRIA

EL BELLO CAOS: DECODIFICANDO LA FORMULA DEL ÉXITO DE GUCCI, SAINT LAURENT Y VETEMENTS

March 17, 2017 - 1:35 pm by: CriolloGlam

“When the going gets weird, the weird turn pro”

Cuya traducción precisa seria algo como: “Cuando el rumbo se pone raro, los raros se profesionalizan” es una una famosa frase de Hunter S. Thompson, y una perfecta alegoría al estado de la moda actual.

 

Por un instante solo hay que pensar en lo que pasa por la cabeza de las personas a quienes no les interesa, o no conciben ampliamente la moda, sus propuestas o las marcas del mundo del lujo, al que igual solo aun ‘la inmensa minoría’ tiene acceso, cómo definen este sancocho de elementos: “extravagantes”, “disfraces”, “imposibles de usar”, “locos”, “decadentes”, raros.  Y aunque la moda simpre ha puesto propuestas altamente estilizadas y aspiracionales, con nombres como Lacroix, Margiela, Gaultier, Westwood o Galliano, nunca antes las puestas en escena y la comunicación de las marcas habían tenido tanto  a su servicio la instantánea proliferación de internet.

 

Saint Laurent

Hombres y mujeres, enajenados por la era digital, condenados a comunicaciones unipersonales o pertenecer a grupos seculares: de similares en pensamiento o apariencia y, en un mundo cuyas referencias se mezclan cada vez más y más rápido, un caos visual frente al que todos no sentimos raros y del que todos somos participes: en donde queremos ser únicos pero al mismo tiempo pertenecer a algo, y reconocernos en nuestra rareza (a veces no tan rara pues la autenticidad es de los mas escaso) junto a otr@s.

Gucci



Parte de la formula del momento, es entonces este nuevo romanticismo, una evocación conformada por mujeres y hombres que pueden ser lo uno o lo otro, lo que les plazca, de todos los colores, profesando todas las ideas y pensamientos, y que se adornan con lo a que su libertad les antoje, que fusionan lo nuevo con lo antiguo en un afán por reconocerse entre ellos, ya sea con un atuendo estrafalario o una única pieza llamativa: el exclusivo lujo nunca ha estado más a juego con lo barato, con lo común, o lo reciclado, el principio de la mezcla y, de como se visten las generaciones más recientes.

Vetements

Zeigeist: La caótica receta que pone todo en una misma olla –

Nuevas recolecciones/expresiones y propiamente corrientes eternamente joviales, (remembranza de épocas que ninguno experimentó) o comunidades como los skaters, el graffiti y arte contemporáneo, el rock o la escena electrónica, entran en sincronía con la herencia e iconografía de marcas de lujo, a la formula se suman personas altamente sintonizadas con la era digital, la imagen y las ‘social media’, es esta la receta del éxito, después de la modernidad, de los grandes nombres de la moda: toda una oda a la mezcla.

Alessandro Michelle en un entorno referencialmente abundante como su propuesta creativa…

 

Alessandro Michelle desde Gucci, reafirma cada día su estética supra-decorada que propone con colecciones desde el 2015 a un idealista grupo de jóvenes lánguidos, fiesteros, aristocráticos (con herencia), geeks educados y estilizadamente extraños, que se adornan con un repertorio de referencias que van desde sedas estampadas, brocados y tapices palaciegos (salidos del baúl de una abuela, de viajes transcontinentales o enciclopedias de fauna y flora, universos a los que quizás han estado expuestos desde chicos) siluetas de los setenta y, paletas vivaces y brillantes propias del glamour ochentero; artesanía especializada y referentes decorativos y arquitectónicos que se entrelazan con la historia y el archivo iconográfico de una casa de lujo italiana (y de la cuna occidental misma). Más que aportes a la ejecución o una postura conceptual desde el diseño,  la apuesta y grandiosidad de Michelle recae en  la reivencion de la sobreproducción apoyado en  la mezcla de lo nombrado, junto a detalles de pedrería y composiciones bordadas de flores orientales, animales exóticos como serpientes o trigres, mariposas, polillas, aves del paraíso, o perros pekineses y en su ultima adición murciélagos; también navíos con rayas o anclas. Esta mezcla traduce fielmente nuestra realidad cultural, la mezcla referencial que se vive también en campos tan variados como la gastronomía, la música, los espacios interiores y el arte mismo, lo que hace tan reconocible esta estética desde el espíritu actual, que nos afecta a todos.

 

 

Extrañamente la herencia más antigua de la casa, los caballos solo aparece en la más reciente campaña cruise, pues Gucci nace como una marca que produce artículos en cuero para montar, se escapa totalmente, de no ser por los herrajes (uno de sus sellos mas viejos,inspirados en los frenos de los caballos) de esos mocasines que todo el mundo quiere tener y que se han convertido en el bien más preciado y monetariamente hablando, cercano, a la mayor cantidad de aduladores de la estética Michelle.

 

Intencional o no,  ‘Goodbye horses’ la primera banda sonora de una video campaña de temporada, da  cuerpo a muchos sintomas que se leen en las colecciones, la canción hecha para la pelicula ‘Married to the Mob’, una oda cómica al exceso de la mafia-italiana,  fue retomada por la dupla ‘Tone of Arc’ quienes le han acunado auge  con su cover en el 2013, mezclando Thecno, Punk, Funk y beats de los 80 – el vídeo de Gucci en concordancia, muestra así a los jovenes: raros, excesivos y bellos, irrumpiendo (anárquicamente) en un centro comercial al amanecer, montando en tablas, y corriendo apresuradamente a la terraza para disfrutar la salida del sol (despues de una muy probable noche de fiesta), Originalmete de Q-lazzarus y famosa también por la película ‘El Silencio de los Inocentes’ a la que hace alegoría también el video de tone of Arc. En tanto en el primer vídeo de temporada suena el coro “Goodbye horses, I’m flying over you…” Así es como un nuevo diseñador se lava del pasado recurriendo al mismo para reinventarse.

El solitario Buffalo Bill, se maquilla y baila al ritmo de goodbye horses, solo, mientras se graba a si mismo desnudo en un kimono. – Un raro más, de otra era, obsesionado con ‘las selfies’, “entre otras cosas más complicadas…”

Los Autenticos –

Lo contemporáneo viene en una sobre carga estilística (esa que prospectivamente el cine hace tan individualizada en sus versiones  del futuro),  además propia de los incomprendidos  e irreverentes adolescentes y ‘millenials’ que inducen un estilo prsonal, que necesitan expresarse, aman las compraventas y encontrar una pieza especial, tanto, como el flujo imparable de imagenes e información en lo que bien  se traduce la interweb como el gran estimulante perceptivo y fuente de inspiracion, reflejo de la juventud y las vida deseada, las fiestas descontroladas, y la rebeldia frente a los sistemas. A algunos de los ‘auténticos’  los fusiona el dinero, la fugacidad, la musica, la belleza, el arte y el desarrollo de una imagen de contracorriente.

Alice Dellal, modelo, it girl y heredera de una fortuna billonaria, embajadora de Chanel y una de las jovenes más relevantes en la influencia del estilo personal oblicuo: que niega la homogeneización.

Jared Leto, actor, cantante a quien su mas elusivo papel como transgenero le trajo el premio de la Academia, con un multi-variado abanico de estilos personales, representante e imagen de un perfume de la casa de lujo Italiano Gucci. 

Dash Snow, conocido artista de una denominada influencia ‘Warholiana’ por la critica, basada en la instantaneidad y superficialidad del momento; un joven contestatario que “renunció” a pertenecer a  “Los Medicci de America” /la familia con la mayor colección de arte en los Estados Unidos, para vivir desde niño en las calles en un acto de marginalidad,  que le daría la voz para convertirse en uno de los artistas contemporáneos más reconocidos  en la escena Neoyorquina  hasta su muerte por una sobredosis de heroína (comportamientos adictivos auspiciados por su amplia herencia) en un hotel boutique. 

El seudónimo de Snow, su firma durante sus inicios en las calles como parte del colectivo Irak. su obra luego tocaría la enajenación humana, la desobedencia al poder, el sexo, las drogas y la  autodestrucción.

Nadie retrata de forma mas poética el hedonismo y libertad de la juventud como Ryan McGinlley, de quien Snow fue uno de sus mejores amigos y “musa”.

Ryan McGinley, fotógrafo, segundo de izquierda a derecha, durante un desfile de Gucci, Michelle es un gran admirador de su obra, en la imagen también Jared Leto y Trevor Andrew artista colaborador de la colección en curso.

Lou Doillon, cantante, modelo y actriz francesa hija de la icono de moda Jane Birkin y hermana de Charlotte Gainsourg. Es otra desenfadada, imagen de marcas de moda por los valores que representa su aproximación al estilo y la vida, y la más reciente chica Gucci como portagonista del corto: El mito de Orfeo y Euridice.

Dash Snow y Lou Doillon participando de la obra del artista Dan Colen ” Kiss Painting”

– “El vídeo cruise que le precede a la primer colección de temporada de Michelle así como el de pre-otoño también parecen ser extasiados after parties o escapes mágicos de jóvenes arrítmicos en lujosas villas florentinas)

 

Comunidad y valores culturales – 

Para la segunda tanda del año Michelle y su colección otoño invierno 2016, vuelven a echar mano de las redes (pues antes ya había buscado artistas plásticos con quienes vincularse apoyando el fenómeno de la utodifusion artística por internet) y a través de instagram, integran a Trevor Andrew un joven que desde el mundo de las tablas, de ruedas y de nieve y, quien con una particular obsesión por Gucci creó #guccigosht, proyecto con el que empieza a pintar su interpretación del logo en toda superficie posible, logra amasar una ferviente reacción que lo lleva no solo a la atención de la marca sino a colaborar con ella. Libertad creativa para intervenir las creaciones de Michelle hoy tienen su sello artístico sobre el logo de Gucci, en una apuesta de la marca por la cultura ‘skate’, la creación de comunidad y el arte callejero.

 

Y es que si hay una cultura que pueda darnos una lección sobre el poder del branding es la ‘skate’: Aquí tener tenis, gorras o camisetas corrientes no vale y la especificidad puede crear cultos de seguimiento a referencias muy preciadas que desaparecen del mercado en lo que gira una de las ruedas de sus patinetas, ademas su uso representa un lazo importante de reconocimiento y de valores conjuntos que definen la vida de sus integrantes.

 

“El Skateboarding, como el arte y la moda, están en su mejor momento cuando subvierten las convenciones. Cuando no lo hacen -si no te sorprende o cambia la manera de ver las cosas- deja de valer la pena.”

Dylan Rieder, skater y modelo quien murió en lucha contra un cancer en el 2016, tomándose una selfie con la camiseta de culto ‘LOVER’ de Bianca Chandôn.

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Las marcas anon* o Bianca Chandôn son ejemplo de ello con sus selecciones de camisetas y sacos. Marcas que soportan su éxito en todo un estilo de vida que se reconoce en ellas, pues sus productos son una extensión de otras actividades a las que se vinculan, generando una estructura de valores que define a quienes las usan, y cementandose en la producción cultural en la que se enraízan, esto mismo es lo que busca la alta moda: productos que comunican valores, identidad y seguidores que devotamente les consuman, y aunque muchos predigan la perdida de valor desde el diseño en piezas de carácter mercantilista, resulta un apreciación tonta cuando alguien que quiera una simple camiseta debe pagar mas de 500 euros Ahora ni hablar de los vestidos.

Del mismo modo en el sentido contrario –

 

Hedi Slimane tras Saint Laurent Paris trajo consigo el mismo espíritu como su sello para la casa de moda francesa, solo que a la inversa. La fusión de lo “vintage” dentro del sistema que rige los procesos de vestimenta actual: clásicos de segunda (vintage) pero producidos con elementos y calidades de alta moda, una presencia de marca y artículos que representan filosofías de vida alimentadas por corrientes culturales con las cuales reconocerse.

 

Slimane cuyas colecciones iniciales fueron atacadas, hoy es venerado (de nuevo) como un visionario de la industria, al igual que Michelle logró  generosos aumentos en el deseo de sus clientes y claro en las ventas de la marca que dirigió. Gracias a sus referencias que apelan a las piezas y sellos vintage con gran esplendor y con mayor literalidad. Propone otra turba de jóvenes, también lánguidos y extraños, pero descuidados (que esta vez renuncian a su herencia), y que entre denim y tejidos con rotos, vestidos de intrincados bordados o chaquetas desgastadas en cuero o de influencia militar hablan desde la calle misma, esa calle que se acopla a las máximas del lujo para recrear estos modelos (su lenguaje) con materiales y técnicas de primera. Es el romanticismo de los jovenes por movimientos musicales y subculturales. Paletas oscuras y sellos estilísticos de la invasión británica, el rock de garaje, la psicodelia y el surf rock, elementos aún vivos en la California actual (por eso quizás Slimane atesora tanto la viva y jovial cultura de Los Angeles). Siluetas sesenteras y piezas que popularizaron al gran Yves como el smoking prestan las cuotas de uno de los grandes diseñadores y revolucionarios de la moda del siglo XX y que ahora se ven revueltas en lo que ha traído consigo el ‘caos’ digital.

 

 

Su gusto por el rock  independiente británico lo llevo a hacer su primer ‘ensayo fotográfico’ con Pete Doherty, una figura de define su legado.

 

 

Slimane y su inspiracion se arraiga también al mundo de las tablas, aqui imagenes de su diario fotográfico que registra lo cool de la escena oeste americana.

Courtney Love, Marilyn Manson, Beck y Daft Punk solo algunos de los que posaron para Slimane, en un pronostico a la vida del rockstar  decadente y libre.

Siendo Slimane fotografo, uno de los más grandes y talentosos de nuestros tiempos. – Pues se dedicó a la fotografía muchos años luego de salir de Dior Homme (marca en donde profesaba una estética similar a la de Saint Laurent) Su estrategia mediática siempre a blanco y negro, asociada a corrientes y artistas musicales (el rock independiente y la indie-tronica) se repite constantemente en concepto así como sus colecciones, le habla directamente a jóvenes incomprendidos, de rutas alternativas, que ostentan la bandera de raros. A generaciones jóvenes y acaudaladas que responden a través de la contarcultura a sus linajes.

 

Demna Gvasalia, el diseñador que revoluciona la industria desde el valor cultural de lo común.

Ahora otra casa hace sus apuestas y desde París Balenciaga pretende que Demna Gvasalia de la joven y aclamada marca Vetements haga lo propio, le imprima a una casa de lujo antigua los sellos que definen lo contemporáneo a través de vincularse con  el mundo real (la realidad donde abunda lo feo, un mundo con sabores de una Europa oriental económicamente limitada ), la calle y los universos cotidianos.

 

Creación de Critobal Balenciaga – Junto a  una de las propuestas iniciales  por Denma Gvasalia para la casa de moda francesa.

… Porque los raros somos todos, y todos usamos un saco de algodón (sólo que este puede ser de capota o cuello redondo a la vez  y lo de adelante está para atrás)  perfectos  para ir a correr, ir al supermercado, viajar, dormir, salir un día a cenar:moda para usar.

El traje y la camisa obrera como punto de partida.  La marca también cuenta en su portafolio con tacones en forma de encendedor, y logos de marcas vistas como  “promedio, bartas o de  mal gusto”.

Lo común es su bandera, y es tan cotidiano su valor fundamental que el nombre Vetements solo traduce “ropa” del francés. Su repertorio se condiciona a lo que la gente usa todos los días: bikers, impermables, chaquetas de jean, sacos con capota, camisas obreras, trajes a los que les sobra todo (porque el pueblo no usa  hechos a la medida). El éxito de la marca que repunta en ventas y ‘comments’ digitales, es lejos de esporádico y le da la mano más que nunca a otro grupo de raros incomprendido: el de quienes limitados economicamente a veces vivimos en un universo lleno de cosas cotidianas, corrientes y feas, uno que con minimas alteraciones y altas materias primas, se vuelven aun mas raras y elevan sus valores y raices culturales.

 

Para el cierre del 2017 y contra todo indicio Michelle bombardeó  con 120 conjuntos a quienes  anhelarian tener una de sus piezas con más de su formula, hyper-estilización, individualización y aun más repertorio de donde escoger, el objetivo parece lograr ser uno  más, raro entre los raros/pero mas único si es que esta dicotomía es posible.

 

El mundo,  consumidor o no, entendedor o no de las extravagancias del lujo, solo puede esperar copiarse de estos modelos y eventualmente quiera, o no, los reproducirá, en lo que su impacto comercial así como su efecto cautivador es tan  fuerte que vale rebuscar entre tiendas olorosas con ropa de segunda, el armario de una abuela o lo harán en los racks de un masificador que lo copie, para así hacerse a los vestgios del bello caos que constantemente nos atrae en esta era donde el estilo se celebra más que la moda misma.

 

Como un augurio:  “La moda se desvanece, el estilo es esterno”.

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