INDUSTRIA

PROS-CONTRAS Y DESCACHES DE LAS NUEVAS SEMANILLAS DE LA MODA

September 24, 2015 - 3:26 pm by: CriolloGlam

¿Por qué una ciudad como Bogotá no tiene una semana de la moda? ¿Cómo es qué el epicentro de negocios nacional con más de 8 millones de habitantes no tiene eventos de moda que activen las propuestas nacionales? Que dinamicen los mercados, que seduzca a los  consumidores “fashionistas” capitalinos,  pero ante todo: ¿Cómo puede estarse perdiendo el dinero que marcas, cadenas de retail y casas de lujo, que cada vez  integran más a Bogotá; están dispuestas a pagar pero no tienen a quién? Esto es  lo que parece se han preguntado varias personas para que este año no solo una, ni dos sino tres eventos/semanas de la moda se nos presenten como la posible solución al desolado panorama para la industria en la capital, las que van a sacar a Bogotá del triste y poco estilístico estancamiento en el que nos encontramos,  al menos eso, porque convertirla en una “capital de la moda”; esas estrellas  si están  más lejos de nuestros  2600 metros y mucho mas allá de tres propuestas desligadas que sin duda alguna parecen hasta ahora competir  más bien por el oportunismo publicitario y no por engendrar en Bogotá un evento de moda que pueda llegar a consolidarse como algo competitivo, a continuación: pros, contras y los descaches de nuestras nuevas  “semanillas” de la moda para el 2015, que a veces ambicionan mucho pero se cuecen poco. Amanecerá y veremos.

 

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Fashion week Internationale fue la serie documental de Vice US  que registró en el 2011 las semanas de la moda de países oprimidos o en desarrollo  y su realidad social y política. Colombia fue uno de estos.

IDENTIDAD

B Capital: parece apostarle a un segmento joven y urbano con la identidad efectivamente más de un evento (nocturno) de moda que de una semana de la moda sofisticada, su idea es construir el “ser” (B cool, B smart,B fashion) bajo la idea de hilar varias escenas, como el entretenimiento, lo académico y la experiencias de compra y apreciación de la moda (aunque se vendan como un evento, el gran objetivo es un plan de los paisas ‘que lideran estas propuestas’ en poder llegar a controlar lo que sería la semana de la moda de Bogotá.) Es un concepto bien desarrollado pues para que la ciudad evolucione con un evento de moda solido también se requiere de personas  conectadas con la escena a varias escalas. To “b” or not to “b” so paisa, esa es la cuestión…

Bogota Fashion Week: le apuesta a un nombre ambicioso con una imagen ingenua,  un botón con una aguja (porque el cliché siempre manda la parada) y una K roja que cierra en contra ¿por qué va la ultima letra en reversa? No sabemos qué pasa por las cabezas de quienes definen la identidad de una idea como esta, solo es bueno recordar que en las industrias culturales y la cultura visual “todo cuenta”. Y si uno va  hablar de una semana de la moda que compita con lo mejor del diseño mundial pues estaría bueno apostarle desde lo mas pequeño al buen diseño. 😉

LOCACIÓN

Los dos puntos que alojarán los eventos, nos son los de más fácil acceso.

Inexmoda tiene las de ganar con BCapital: porque trae toda la experiencia de Colombiamoda, porque el espacio puede permitirles convocar con libre acceso en un solo recinto de aires contemporáneos (aunque en una zona industrial con pésimas vías de acceso y nada interesante alrededor) y con lo  necesario internamente para producir una experiencia alterna llamativa como ya lo hace el espacio alojando la feria de arte “Feria del millón” y como quienes han asistido a esta lo pueden atestiguar. Además de acceder libremente  al Centro Creativo Textura (una antigua fabrica de textiles que alojará el evento principal) y visitar la propuesta, pues  se requiere de invitaciones para muestras seleccionadas. Hay un recorrido de experiencia de compras  a través de la ciudad y una agenda académica a la que la gente se puede inscribir y que se llevará a cabo en variados puntos.

Bogotá Fashion Week se tomará el aeropuerto (aunque nadie va  al aeropuerto a menos de que tenga que viajar), las pasarelas son de acceso restringido y dentro de un espacio creado en terrenos del mismo, y de cara a las activaciones de marca a lo largo y ancho del Drorado: parece poco atractivo ir a ver vallas publicitarias o botones gigantes o avisos de patrocinadores en un aeropuerto (estos ya están llanos de publicidad en todo el mundo), la idea que puede parecer muy efectiva para el alcance de las marcas patrocinadoras por el trafico de personas, resulta algo imprecisa para promover la industria; de ser la mejor propuesta el Charles de Gaulle o el JFK  en Nueva York que tienen unos de los tráficos mas grandes del mundo, alojarían sus respectivas semanas de la moda allí, y pues eso solo se nos ocurre en Bogotá.  Lo que esperamos no traducir factiblemente en graderías, carpas sin encanto  y lounges de mal gusto en cuero blanco (a los que nos tienen acostumbrados los Círculos de la Moda y Corferias) además de la  proliferación de material POP que se sumará a toda la posible pauta que ya tramita un aeropuerto.

 FECHAS

Las fechas elegidas están muy mal seleccionadas. Para nadie es un secreto (o quizás lo es) que las semana de la moda están hechas para promover las industrias como ejes fundamentales de las economías nacionales, para hacer bulla, para mostrar los talentos locales, para que estos vendan,  buscar capital de inversión y para poner el nombre de una ciudad en primera plana, así como para exponer sus productos y esto no se logra tanto con el ciudadano de a pie que poco o nada le importa si los estampados de flores exóticas están en una pasarela, porque seamos sensatos, al grosso solo le va a importar algo así cuando el descreme de la tendencia los lleva a consumirla en su habitual punto de accesos a la moda y en Colombia eso es en las cadenas mayoristas, los madrugones, los mercados satélites y las rezagadas tiendas de pueblo o  barrio.

Así pues lo importante seria tener un cubrimiento amplio y tendido por parte de los medios, eso lo saben los paisas que se esfuerzan en Julio para que a Colombiamoda acceda prensa de todas partes del mundo y lo saben todas las marcas que convenientemente enaltecen el poder y el efecto que tiene la comunicación en el como funciona la industria, porque qué es la moda finalmente sino comunicación, (esto también lo tienen claro los creadores de estas nuevas propuestas de semanas de la moda pero más en pro de ganarse el contrato de publicidad y no en que se haga publicad de ellos, como ciudad o evento). Pues con la semana de la moda de Milan o la de Paris en acción al mismo tiempo, realmente ¿qué atención puede esperar Bogotá?, podría ser una buena apuesta si el ideal es replicarse en los mismos tiempos y tener dos versiones de estas semanas a la par con el calendario internacional más poderoso de la moda ( lo cual está en duda, quizás esto se trate de una versión al año y no dos y esperemos ojalá no se trate de una única y última versión). Por eso las fechas están completamente erradas, por competir en tiempo con el circuito de pasarelas más importante en el planeta  que se da siempre en Febrero-Marzo y Septiembre-Octubre

MUESTRAS

– Lina Cantillo tendrá pasarela en las dos plazas: aunque muestre dos colecciones distintas (si es que sucede) ¿por qué? habiendo más para mostrar, con  dos eventos de moda en menos de un mes no le dan espacio a otro nombre.

– Desde Colombiamoda (siendo la mejor semana/feria que el país ofrece) el interes por los jóvenes diseñadores ha crecido hasta el punto en que hoy las pasarelas esperadas y consagradas eran las que se  mostraban como meros principiantes hace un par de años, gracias mas a las conjeturas de estos en seguir participando y aunque es de exaltar el interés de organizadores en promover a los jóvenes creadores,  parece errada la apuesta por pasarelas conjuntas y por la curaduría de propuestas que no persiguen impactos comerciales, pues si no hay evoluciones, ni consistencias con los creadores, si no hay ciclos que empujen los talentos, que incuben, que produzcan localmente, que vendan aquí y afuera, es muy difícil construir marcas competitivas o estéticas propias que se puedan enraizar, y es muy difícil finalmente tener impacto sobre la industria global que es lo que tanto se prometen estas ferias, o semanas o eventos de moda.

– Desde Colombiamoda (otro factor que se ve allí también), el impacto de las marcas comerciales y de patrocinadores parece opacar la esencia de una semana de la moda, es latente que sin los patrocinadores nada de eso podría ser posible, y que hay marcas comerciales que tienen presupuestos mil veces más grandes que los de un diseño de autor, pero a veces el tinte comercial y el circo publicitario que se monta reduce nuestras semanas de la moda a epicentros variopintos que solo evidencian las estructuras y los intereses que los sostienen.

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